En los últimos años la domótica casera, o domótica doméstica, se ha convertido en una de las opciones más utilizadas por las personas que desean dar un salto en su calidad de vida. Se trata de instalaciones simples, en las que solo se buscan soluciones para controlar los sistemas de iluminación, manipular persianas motorizadas, gestionar a través de un dispositivo inalámbrico, controlar enchufes temporizadores , o abrir desde un móvil la puerta del garaje.

Al tratarse de servicios para los cuales no es necesario realizar la instalación de un sistema domótico por completo, se puede basar en protocolos como el Zwave, Wi-Fi, Zigbee o cualquier otro que haga los costos mucho más bajos. Esto, en detrimento de las soluciones tradicionales como el cableado KNX o las ya obsoletas y poco fiables referentes al x10. La ventaja de aventurarse en iniciar el camino para las instalaciones de domótica en las viviendas, es que, si se quiere conocer de mejor forma su funcionamiento, cada usuario podría hacerlo con sus propias manos, al menos en este caso de productos sencillos

Se ajustan al bolsillo

Estas nuevas herramientas tecnológicas pueden ser implementadas de forma progresiva en el espacio que se desee. Si se compara la cantidad de dinero que se gasta en protocolos KNX en lugar de los ya mencionados, quizás un poco menos modernos, pero con un funcionamiento similar, la diferencia es grande para el bolsillo.

La gran mayoría de los materiales domóticos disponibles vienen con manuales de uso e instalación bastante claros, aunque lo recomendable es que se haga bajo la supervisión de expertos. Si el procedimiento no abarca detalles más complejos como la instalación de recursos de climatización o suelo radiante, se puede realizar sin mayores riesgos aunque no se cuente con la asistencia de un integrador domótico.

Z-wave

La tecnología inalámbrica es una de las mayores ventajas en la domótica casera. El Z-wave es quizás el más completo de los métodos, debido a que cada artefacto conectado se convierte en un dispositivo de emisión y recepción. Por ese sencillo motivo, si lo que se desea es instalar pequeñas muestras de domótica en la casa, sin necesidad de realizar grandes reformas. La solución más sencilla es hacerlo con el Z-wave, la opción más fácil y económica disponible en el mercado.